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Mentalidad

Emprender sin miedo: cómo aprovechar las oportunidades

Si ves una puerta abierta, entra y muéstrate. El miedo no factura, la ejecución improvisada sí.

Por Daniel Alfaro Prieto y Lucía Azevedo Peláez

Lectura de 2 min

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En este artículo

    El sistema tradicional te dice que para hablar con las instituciones tienes que pedir cita con tres meses de antelación, preparar un dossier corporativo aburrido, llevar un guion aprendido de memoria y vestir de traje para que te tomen en serio.

    Lo que te dice el sistema

    • Cita con tres meses de antelación
    • Dossier corporativo
    • Guion de memoria
    • Traje

    Lo que hicimos nosotros

    • Sin cita
    • La demo en el móvil
    • Sin guion
    • El descaro de nuestros 17 y 18 años

    Nosotros os vamos a contar cómo funciona la realidad de la calle.

    Hace unos días, Lucía y yo íbamos caminando por Gijón. Pasamos por delante de la puerta del Ayuntamiento. Nos quedamos mirando el edificio y nos dijimos: "Ostia, vamos a entrar a ver qué podemos aprovechar aquí dentro". No teníamos cita. No teníamos guion. No sabíamos que íbamos a acabar en un despacho cinco minutos antes. Simplemente empujamos la puerta, entramos con el descaro de nuestros 17 y 18 años y nos plantamos ante los responsables a enseñarles en el móvil la suite de IA que estamos programando en el salón de Montevil.

    La ejecución le gana a la planificación

    Fuimos improvisando sobre la marcha, con la verdad por delante y demostrando que mientras los despachos oficiales discuten papeles, dos chavales en su habitación levantan un holding tecnológico con 0 € en la cuenta. ¿El resultado de esa locura sin guion? Que mañana lunes nos llaman ellos a nosotros para ofrecernos su ayuda.

    El futuro no se planifica en una oficina rancia; se asalta sobre la marcha.

    Si pasas por delante de una puerta y crees que hay una oportunidad dentro, no te lo pienses: empuja, entra y ejecuta.